martes, 13 de mayo de 2008

Derecho a la NO discriminaciòn.

¿Qué son los derechos humanos a la no-discriminación?

Cada hombre, mujer, niña y niño tiene el derecho a estar libre de discriminación basada en género, raza, etnia, orientación sexual u otra condición, así como a otros derechos humanos fundamentales que dependen de la realización plena de los derechos humanos para la protección de la discriminación. Estos derechos se encuentran establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Pactos Internacionales, la Convención Internacional de los Derechos del Niño, Niñas y Adolescentes y otros tratados y declaraciones internacionales; todas éstas constituyen herramientas poderosas que deben ser puestas en marcha para eliminar todo tipo de discriminación.


Los Derechos humanos en cuestión: El derecho humano a la no - discriminación confiere a cada hombre, mujer, joven y niña o niño los siguientes derechos fundamentales, incluyendo:

• El derecho a la no distinción, exclusión, restricción o preferencia por motivos de género, raza, color, origen nacional o étnico, religión, opinión política u otra, edad, o cualquier otra condición que tenga el propósito de afectar o deteriorar el goce completo de los derechos y libertades fundamentales.
• El derecho a la igualdad entre hombre y mujer tanto en la familia como en la sociedad.
• El derecho a la igualdad entre niño y niña en todas las áreas: educación, salud, nutrición y empleo.
• El derecho de todas las personas para estar libres de cualquier tipo de discriminación en todas las áreas y niveles de educación y acceso igualitario a una educación continua y capacitación vocacional.
• El derecho al trabajo y a recibir salarios que contribuyan a un estándar adecuado de vida.
• El derecho a una remuneración igualitaria en el trabajo.
• El derecho a un estándar alto y accesible de salud para todos.
• El derecho de crecer en un ambiente seguro y saludable.
• El derecho a participar en la toma de decisiones y políticas que afecten a su comunidad a nivel local, nacional e internacional.


Derecho a no ser discriminado.

Los actos discriminatorios encuentran una suerte de conceptualización en el art. 1º de la Ley 23.592 como aquellos que están determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos. La Ley 24.515 en su artículo 1º crea al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, que luego de la reforma de la Ley 25.672 modifica este artículo disponiendo que el Instituto dependerá del Poder Ejecutivo. El artículo 2º expresa el objeto de elaborar políticas nacionales y medidas concretas para combatir la discriminación, la xenofobia y el racismo, impulsando y llevando a cabo acciones a tal fin. Por lo tanto, en forma descentralizada, el Estado reafirma el principio de no-discriminación e igualdad del acceso a las garantías inherentes a las personas, mediante este Organismo que debe atender de manera integral y gratuita a personas, grupos discriminados o víctimas de xenofobia o racismo (inc. g art. 4º) y proporcionando un patrocinio gratuito (inc. h art. 4º). También le incumbe informar a la opinión pública sobre actitudes y conductas discriminatorias, xenófobas o racistas especialmente en las áreas de educación, salud, acción social y empleo, sea que provengan de establecimientos públicos o privados.

El "proyecto" del Tren Bala

Quiérase o no, el argentino cree en todo lo que le dicen, siempre, de cualquier lado que venga la promesa, el argentino la cree. A veces nos ilusionamos con las falsas promesas y otras veces nos ponemos en contra. Pero, que iluso es ponerse en contra de algo que nunca pasará. Ponerse en contra de una falsa promesa. Eso es lo que está pasando con este proyecto que está invadiendo a todos los argentinos.
Creemos que esto se va a cumplir, a pesar de que el 95% del país esté en contra, pensamos que se va a cumplir. Pero si nos ponemos a pensar un rato, a meditarlo uno mismo, tal vez nos demos cuenta de que es toda una farsa, y que se dan cifras gigantes de dinero, y las primeras cifras, que dicen ser ya pagadas, van a parar a los bolsillos de aquellos que al principio nos prometieron algo que no queríamos.
Y de ilusos que somos, nos pusimos a comparar que podríamos hacer con toda esa plata que se prometía invertir. ¿Qué plata? No hay dicha plata, no existe ese fondo monetario, ni para cubrir el proyecto que dicen que se va a hacer, y mucho menos para cumplir con lo que la mayoría de los argentinos pedimos: el proyecto tren para todos.
Pero imaginando que todo lo que se dice es verdad, comparemos el proyecto del tren bala con el proyecto tren para todos. Comparemos las cifras, muchas veces, aunque no queramos, los números son los que hablan por sí solos.

EL PROYECTO DEL TREN BALA:
-320 kilómetros por hora.
-Por lo menos 4000 millones de dólares.
-1000 km de vías que solo podrá usar este tren, ya que no sirven para los trenes comunes, y sólo para transportar pasajeros.
-Un pasaje que costaría entre 300 y 400 pesos, inaccesible para la mayoría de la gente.
-Solo comunicaría 3 ciudades (Buenos Aires, Rosario y Córdoba). No comunica distintas zonas del país ni resuelve el problema de los pueblos que están incomunicados.
-Nos hace depender de la tecnología francesa. Este tipo de tren bala no ha funcionado en ningún otro país fuera de Europa porque necesita desarrollos tecnológicos muy complejos con los que nuestro país no cuenta para su mantenimiento.-No reimpulsa la industria ferroviaria nacional.
-Aumenta la deuda externa, ya que una gran parte la financia el Banco Societe Generale de Francia.



EL PROYECTO TREN PARA TODOS [el que hace el proyecto sur]:
-120 km por hora (tres veces el promedio de velocidad actual).-3100 millones de dólares. 1000 millones de dólares menos que para el tren bala.-18000 km de vías reconstruidas a nuevo: 7000 km de vías para trenes de pasajeros y de carga y 11000 más sólo para trenes de carga. 300 locomotoras, 900 coches de pasajeros y 15000 vagones para carga.
-Los pasajes costarían varias veces menos de lo que cuesta actualmente un pasaje en micro.
-Llegaría a todas las zonas del país (Noroeste, Noreste, Cuyo, Centro y Patagonia), a todas las grandes ciudades, y a cientos de pueblos que volverían a conectarse con las grandes ciudades, bajando costos de transporte y reactivando las economías regionales.-Utilizaría tecnología nacional y del Mercosur al alcance de las capacidades de nuestro país.
-Reimpulsa la industria ferroviaria nacional con la construcción de vagones, el ensamble de locomotoras y la producción de repuestos, generando trabajo.-El Banco Central tiene reservas por 50000 millones de dólares, es decir que se puede hacer sin aumentar ni un centavo la deuda externa.

Ahora bien, con lo que respecta a mi opinión, es en vano contar lo que se podría hacer con el dinero que se va a invertir para la construcción del tren bala, que como todos sabemos, casi ninguno de nosotros lo vamos a usar. Y vemos, cotidianamente, las condiciones de los trenes de Capital Federal, Gran Buenos Aires e incluso, los trenes que nos llevan a algunas ciudades del interior. Estados deplorables. Si se pudiera invertir, esté o no ese dinero, en esos trenes, viviríamos mejor, o no sé si vivir, pero que viajaríamos más tranquilos, se asegura. Nos ahorraríamos mucho dinero a la hora de viajar al interior, y muchas personas tendrían trabajo.
Pero bueno, es iluso pensar de esta manera, sabiendo que nada de esto va a pasar.

lunes, 12 de mayo de 2008

Aborigenes en tiempo de paz

Pensar que muchos se olvidaron de ellos, de los verdaderos dueños de la tierra.

Esto pasaba alla lejos y hace tiempo.

En muchas oportunidades, el indígena fue a Buenos aires a solicitar por sus derechos conculados y pisoteados. Y allí se les escuchó, pero no siempre se les recompensó. En muy diferentes épocas de la historia argentina, fue con un objetivo común, una aspiración reiterada y nunca satisfecha de justicia. Muchas veces, antes que guerrar con el blanco conquistador, prefirió pedir justicia de manera legal. Fue altivo o humillado, pero siempre con una esperanza que el blanco muchas veces no supo o no quiso cumplir.

El indígena fue a Buenos Aires a pedir la devolución de sus derechos como hombre, ciudadano y ser humano; fue a terminar con el tributo y los servicios personales que lo denigraban, a exigir la devolución de sus tierras, a implorar un trato más justo e igualitario.

El indígena vino en épocas en que era muy fuerte y altivo, como en 1778 junto a Tomás Catari, natural de la provincia de Chayanta, Alto Perú, quien para reivindicar sus derechos de cacique usurpados por el mestizo Blas Doria Bernal resolvió marchar hasta Buenos Aires, la capital del virreinato. Su marcha fue verdaderamente heroica debido a las 600 leguas que tuvo que recorrer a pie. Otra traba poderosa que debió sortear era su total desconocimiento del idioma castellano. Con todo, logró presentar su queja al virrey Vértiz por intermedio del Protector General de Naturales, haciendo que aquél ordenara a la Real Audiencia de Charcas una investigación sobre sus acusaciones. Catari siempre prefirió la vía legal aunque respondieran a su mandato muchos indígenas de Chayanta, a quienes ordenaba que hicieran resistencia pasivo, no reconociendo a los caciques aquellos tributos impuestos por la arbitrariedad de los corregidores. Catari se aproximó luego rápidamente al enfrentamiento con la corona española, en momentos en que Túpac Amaru ya había sublevado el corregimiento de Tinta, en el Bajo Perú. Las peticiones de Catari versaron en adelante, en la rebaja de los tributos y la abolición de la mita. Al generalizarse la insurrección indígena del Alto y Bajo Perú, Catari fue la primera víctima importante de la represión desatada por los virreyes de Buenos Aires y Lima, siendo despeñado en un precipicio en enero de 1781.

El indígena también fue a Buenos Aires para dar la bienvenida al primer gobierno patrio. Cuando el coronel Pedro A. García fue comisionado por las nuevas autoridades revolucionarias de 1810 para llevar la noticia a los pueblos indígenas del interior, encontró colaboración y amistad en varios caciques pampas. Al año siguiente, respondiendo a su invitación llegaron a Buenos aires los caciques Evinguanau y Quintelén, con numeroso cortejo de indios pampas, para estrechar lazos de amistad y reconocer al gobierno. Fueron recibidos por Feliciano Chiclana, presidente del Primer Triunvirato, quien les dio afectuosa bienvenida afirmando: "Sin entrar en el examen de las causas que nos han separado hasta hoy, bástenos saber, que somos vástagos de un mismo tronco." La Gaceta comentaría posteriormente: "...Estos infelices hombres, los primeros pobladores de la América del Sud, aún no han gustado de las comodidades de la vida civil. Siempre desnudos y errantes, no han podido ver la luz del evangelio, porque tuvieron la desgracia de nacer en unos campos que no producían oro, ni plata.." Añadiendo:"...No sois de inferior clase de los demás hombres. Uno es el Dios que hace nacer el sol de nuestras regiones como en las más distantes..".

Y el indígena fue a Buenos Aires junto al cacique Valentín Sayhueque, último cacique en rendirse a las tropas del gral. Julio Argentino Roca. Era el año 1881, y las tribus tehuelches y mapuches comandadas por Sayhueque no iban a rendirse sin pelear, renunciando a su tierra y su hogar. Dominaban todavía las tierras del Neuquén, por lo que Roca ordenó una segunda fase de la Campaña al Desierto, porque en las márgenes del Lago Nahuel Huapi acampaban las tribus más belicosas. Tras muchos enfrentamientos, recien en 1885 Sayhueque va Junín de los Andes para rendirse, junto a muchos capitanjeos e indiada que deponen sus armas. El gran cacique fue embarcado desde Carmen de Patagones hacia Buenos Aires, donde solicitó una fracción de tierras para subsistir junto a su tribu, estableciéndose junto al río Tecka, pero las tierras pronto se rebelaron como incultivables y rocosas. Después de muchos reclamos, diez años más tarde fueron reubicados en la Colonia 16 de Octubre, concediéndose 4 leguas al cacique Sayhueque y 8 leguas a su tribu. Las nuevas tierras eran mejores, aunque su extensión era exigua para la subsistencia de toda la tribu.

Finalmente, el indio fue a Buenos Aires con un emotivo y original "malón de la paz". En mayo de 1946 una caravana partió de Cochinoca y Abra Pampa (Jujuy), compuesta por 179 hombres y mujeres de la comunidad colla. Noventa viajaron a caballo y en carro, el resto a pie, en una auténtica cruzada de paz en procura de reivindicaciones largamente postergadas. Recorrieron casi 2.000 kms. hasta Buenos Aires buscado concesiones de tierras y trabajo. En Buenos Aires fueron recibidos en el Congreso Nacional por diputados peronistas, y en la Casa Rosada por el general Juan Domingo Perón y numerosa comitiva. Fueron alojados en el Hotel de Inmigrantes, siendo agasajados por toda la ciudad. Imprevistamente en agosto de ese año, fueron obligados por la fuerza a abordar un tren hacia el norte, por efectivos de la policía montada y Prefectura Naval. La medida represora produjo un pedido de informes a la Cámara de Diputados, expresando un diputado que los collas hubieran preferido volver caminando a sus tierras, pero llevando consigo los documentos de adjudicación de la propiedad de las mismas. Perón afirmó que enviaría al Congreso un proyecto de ley para satisfacer legalmente esos reclamos, resultado del cual fueron varios decretos expropiando tierras en algunos departamentos de la provincia de Jujuy, que fueron adjudicadas a los indígenas bajo un sistema especial de créditos destinados a mejorar las explotaciones agrícolo-ganaderas, construir viviendas, etc., y el pago de un canon anual. Pocos años más tarde, fueron entregadas definitivamente en propiedad, en forma gratuita.

domingo, 11 de mayo de 2008

Puré de Cerebro

Que mejor manera de darle inicio a esta página, que dando una pequeña explicación de qué es a lo que se quiere llegar. La simple idea de esta página es formar una nueva alternativa de ver el mundo como lo ve un simple ciudadano. Desde una perspectiva independiente, fuera de la globalización de la seudo libertad de prensa.
En un mundo donde todos nos vemos tocados y sentimos hipocresía en la mayoría de los medios de difusión, es bueno apoyarse en otras alternativas, como la es esta, un lugar donde la gente podrá comentar también si está a favor o en contra de lo que el narrador escribe.
Esperemos que sea de su interes este sitio, y esperemos que con sus inquietudes y opiniones, podamos ayudarnos entre todos.